Gioseppo


Evolución natural

Hacer moda es construir emociones asociadas a un producto, a una imagen, a una marca… a un edificio. Buscábamos una arquitectura especial para una marca especial. Nuestras casa debía transmitir todo el espíritu de Gioseppo. Debía reflejar nuestros valores como empresa de moda, orientada al cliente, interesada en el futuro y preocupada por las personas. Y todo en un edificio autosuficiente, que genera más energía de la que consume.

Ahora nuestros clientes deciden cuando quieren su producto y nosotros cruzamos el mundo para hacerlo posible. Con un silo robotizado de 32.000 metros cúbicos y capacidad para dos millones de pares, situado en el corazón de nuestra sede central, logramos una eficiencia cinco veces mayor a un almacén convencional que nos convierte en un referente como plataforma logística en el sector del calzado.

Hemos creado un espacio tienda de 300 metros cuadrados. Donde inventar escaparates, nuevas formas de exposición de producto, nuevos sistemas de venta, de distribución… para después compartirlos con nuestros clientes.

Contamos con showroom permanente de 500 metros cuadrados. Un espacio diáfano, iluminado por luz natural al lado de un jardín interior. El hermano pequeño de nuestro jardín de 3.000 metros cuadrados. Una zona al aire libre que invita al descanso, a disfrutar del sol entre palmeras y olivos frente a una alberca tan parecida a aquellas de los campos que nos rodean, pero tan contemporánea al mismo tiempo.

Arriba, cerca del cielo, hemos creado un lugar para la convivencia en el que por fin podremos estar todos juntos a la hora de la comida. Un lugar que se transforma para dar cabida a cursos, encuentros o reuniones de gran grupo. Un espacio único, en el que las paredes cambian de imagen a medida que cambiamos nosotros. Todo junto a nuestra cafetería, un moderno y acogedor bar con terraza, un punto de encuentro del que cuesta mucho salir.